Relatos de conexión: Celos entre amigos
- Varignia
- 7 jun 2021
- 3 Min. de lectura
Estaban varias niñas jugando, unas más amigas que otras. Unas se conocen de hace tiempo y otras recién se están conociendo. Surgen los celos. Nora se quiere ir porque su vecina, Marta, le pone más atención a su amiga Manuela que a ella.

Marta no quiere que se vaya, le insiste que se quede, pero Nora no quiere y está triste. Convence a su amiga Sabrina que se vayan a su casa, pero Sabrina está confundida, se quiere quedar, pero también se quiere ir por ser leal a su amiga.
Me he dado cuenta de que Manuela le cuesta integrar a otras niñas que recién viene conociendo al juego, por lo que se concentra en lograr jugar con Marta y su hermana Josefa, aislando a las otras niñas.
Observo esto, espero un rato, escucho lo que van diciendo, decido acompañarlas, porque me importa mucho el vínculo de amistad y juego que se puede dar en este grupo, porque se seguirán viendo seguido y quiero que puedan disfrutar de estar juntas y enriquecer su vida social y su juego colectivo.
Primero me acerco a Nora, que está en la puerta intentando convencer a Sabrina.
Yo: Nora, ¿te quieres ir a tu casa?
Nora: No sé. Es que Marta no me está poniendo atención.
Yo: Ajá. ¿Te gustaría que Marta jugara contigo?
Nora: Sí. Como está Manuela, sólo juega con ella.
Yo: Ahh, ¿Y eso te da pena?
Nora: Sí, porque me gustaría jugar con Marta.
Yo: Y crees que si está Manuela, Marta no quiere jugar contigo.
Nora: Sí – Y hace un gesto de pena con la boca.
Yo: Ajá, ¿Crees que porque está Manuela, Marta y Josefa no te quieren?
Nora: Si. Me da pena que la quieren más a ella.
Yo: Ohhh, ¡¿Tu crees que la quieren más porque quieren jugar con ella en este momento?! Ay, ¿eso te da pena?
Nora: Sí, por eso me quiero ir con Sabrina a mi casa.
Yo: Entiendo… Quieres llevarte a tu amiga a tu casa para jugar con ella, ¿pero ella quiere irse? Sabrina, ¿quieres irte con Nora a su casa?
Sabrina: Ehh, no sé.
Yo: ¿Te gustaría quedarte aquí jugando con las otras niñas?
Sabrina: Sí, pero Nora quiere irse.
Yo: Nora se quiere ir porque le da pena que Marta y Josefa estén jugando con Manuela más que con ella. ¿A ti, qué te gustaría? ¿Quieres ir con tu amiga para acompañarla?
Sabrina: Sí, pero también me quiero quedar.
De repente llega Marta y pregunta qué pasa aquí en la puerta. Le cuento lo que le está pasando a Nora y a Sabrina.
Marta: Pero Nora, yo también te quiero y quiero jugar contigo, lo que pasa es que a Manuela la veo menos que a ti. Pero ahora sí puedo jugar contigo.
Nora: ¡Ya!
Entran a la casa. Veo que Manuela se siente incómoda y se apega a Josefa para jugar. Les cuento a todas lo que estaba pasando. Manuela escucha con atención. Nombro más o menos como creo que se siente cada una, hago algunas hipótesis sobre qué es lo que le podría estar pasando a cada una y valido todos los sentimientos que afloran.
Les cuento, honestamente, cuáles son mis razones para intervenir en esta situación: para mí es muy importante ayudarlas a que puedan jugar juntas o simplemente acompañándose, porque nos vamos a seguir encontrando y porque creo que sería rico para todas disfrutar de un grupo de amigas más grande, porque así se ocurren más ideas, se expande el cariño y el amor.
Finalmente, les sugiero algunas posibilidades que se me ocurren: quien quiera puede ir a la casa de Nora, las que quieran se pueden quedar aquí, Marta, Josefa y Manuela podrían intentar incluir en su juego a Nora y Sabrina, también podrían jugar a distintos juegos en el mismo espacio… Les ofrecí acompañarlas por si lo necesitaban.
Sentí un alivio general y de repente estaban jugando todas a un nuevo juego, e incluso se sumó Sara, que andaba jugando sola por ahí.






Comentarios